19 de mayo de 2013

In Fusión. Escenario de beber con arte. Museo de Arte Decorativo para Rosario Gastronómica 2013





En el marco de la Semana de la Gastronomía, visité el Museo Municipal de Arte Decorativo “Firma y Odilo Estevez”. Conozco el museo y lo considero uno de los más bonitos en arte decorativo que he visitado. 
La gran casa de los Estevez está habitada por muebles y objetos de una belleza singular. Esta vez me convocaba la muestra “In Fusión. El escenario de beber con arte” y una colección maravillosa de servicios de té distribuidos por todas las salas y ambientes de la casa museo. 
El té y su significación cultural, las infusiones y la gastronomía. 
También estos temas se tocaron durante el evento de Rosario Gastronómica 2013
Con la colaboración de Julieta Cignacco, recorrí las salas en las que se había dispuesto con elegancia los juegos para disfrutar del té y el chocolate. 
Cada uno de los ambientes, las mesas, la mantelería, los objetos del museo y los arreglos florales eran el marco adecuado para destacar los servicios como verdaderas obras de arte.
Cuánta belleza al servicio del té!







En primer lugar visité la Sala Comedor
La gran mesa dispuesta era una invitación a disfrutar de la milenaria ceremonia del té. Admiré un despliegue de juegos de té y de café de porcelana inglesa Fami y Rose, platos para tortas, otros servicios de metal plateado con incrustaciones de madera y marfil, bizcocheras estilo francés, jarras y botellones de cristal de Baccarat, colador y pinza de plata, compoteras y carameleras. 
Amé un juego de té de porcelana inglesa en flores azules y blancas de fines del siglo XIX. 
El centro de mesa era de flores blancas.



Pasé luego a la Sala Española.
Ahí era el lugar de la mansión donde el Sr. Odilo Estevez acostumbraba a recibir a sus invitados, mantener largas charlas envueltos por el humo del tabaco de sus cigarros. 
El museo exhibía un juego español para chocolate compuesto de once piezas, decorado con escenas de tauromaquia y fileteado en oro. 
Detrás, un hermoso óleo sobre tela, “Corrida de Toros” daba el marco perfecto para ambientarnos en esa época de la historia de Rosario.




Después visité la Sala Francesa
Exquisita, de gran belleza, con reminiscencias de las que vi en auténticos castillos franceses. El juego de porcelana Sèvres de fondo azul allí expuesto había sido hecho para las Tuileries por orden de Luis Felipe. 
Detrás había un gran abanico estilo Luis XVI en varillas de carey. Un marco impactante.




A continuación pasé al Parloir, la pequeña coqueta sala donde la Sra. Firma Estevez recibía a sus amigas. Casi podía escuchar el sonido de sus voces, de sus risas mientras cuchicheaban.
Me encantó la recreación hecha por la Asociación Japonesa de Rosario de una auténtica ceremonia del té, biombo incluido. Ahí estaban el natsume, el chawan, el chaire y el kama, todos los recipientes que se utilizan para la ancestral ceremonia, dispuestos sobre la tradicional esterilla, el tatami.




El Hall Central tenía dispuesta una mesa con objetos más contemporáneos, una vajilla Colbo de la ceramista mendocina Colette Boccara. 
También se habían acomodado varias piezas de cristal soplado de la Cristalería San Carlos. 
Una vajilla que bien puede destacar los sabores de la cocina gourmet argentina.






Finalmente llegue al Dormitorio, discretamente oculto por un maravilloso biombo. 
Alojaba una encantadora mesa de nácar y madera y un servicio para té de porcelana checa de fines del siglo XIX. El sello era de la casa Carlsbad fine porcelain Gloria CZechosvakia y estaba decorado con escenas napoleónicas. Me encantaron los juegos de cubiertos con incrustaciones de nácar. El conjunto era una verdadera joya.


Finalmente, no pude resistirme a pasar por el patio español a pesar de la llovizna. La visita a la colección permanente del Museo de Arte Decorativo de Rosario, a sus salones, también es muy recomendable.



El Museo de Firma y Odilo Estevez, una mansión tradicional, histórica, habitada por los recuerdos de las familias patricias de Rosario.
Una visita de esas que considero imprescindible.

P.S. Los invito a leer el artículo que dediqué a la cobertura de la "Cata de Vinos para Jóvenes menores de 30" también en el marco de la Semana de la Gastronomía de Rosario 2013.

Mis coordenadas:
Museo Municipal de Arte Decorativo 
Firma y Odilo Estevez
Rosario Gastronómica 2013
Santa Fe 748
Rosario, Argentina

17 de mayo de 2013

Cata de vinos para jóvenes rosarinos. Rosario Gastronómica 2013





Todavía estaba afuera, de viaje. 
Sin embargo, cuando me llega el e-mail de la Secretaría de Turismo y me convoca para cubrir la Semana de la Gastronomía de Rosario, me apuré a consultar mi agenda. 
El evento tendría lugar entre el 12 y el 18 de mayo. 
El vuelo de regreso llegaba el 14. 
Dejaba un día para recuperarme del jet-lag. 
Y sí… claro que sí! Sí a Rosario Gastronómica 2013
Acto seguido, tenía que elegir qué evento cubrir entre jueves, viernes y sábado. Bueno, en este punto la cosa se complicó. Era tal la variedad y la calidad de clases, talleres, muestras, visitas que, lejos, con poco tiempo y con la siempre inestable conexión wi-fi de los alojamientos, me era difícil tomar una decisión.




En el detalle de actividades del día jueves, hubo una que atrajo de inmediato mi atención. A las17 hs. en el Plaza Real Suite Hotel se organizaba una “Cata de vinos para jóvenes” Era la introducción al mundo del vino destinada exclusivamente a menores de 30 años, precisamente el rango de la edad de mis hijas. La clase era dictada por el prestigioso profesor César Moreno
Fue una decisión más que rápida. Hacia allí iría en mi primera intervención como travel-blogger y periodista a mi regreso a Argentina. No sólo pensaba en escribir en mi blog sobre el evento y completar la cobertura con fotos. También me invitaban a difundirlo “live” en las redes sociales. Mi favorita es twitter.




Agradezco enormemente la invitación de la Municipalidad de Rosario, ya que la experiencia fue muy agradable y enriquecedora, de principio a fin. 
El hecho de aprender los secretos del buen beber junto a casi 100 jóvenes rosarinos fue un deleite. Momentos antes de comenzar la clase, tuve la oportunidad de charlar con el profesor Moreno. Tenía curiosidad por conocer sus expectativas ante esta audiencia joven. Descubrí una persona muy simpática, con una gran facilidad para transmitir sus grandes conocimientos sobre el tema, y que estaba entusiasmado por tener que exponer a esa hora ante tal cantidad de chicos que espontáneamente se habían inscripto en la actividad. Lo vi muy bien preparado para el desafío.




La introducción al mundo del vino arrancó con una gran definición: el vino es cultura. Un buen comienzo para que, una audiencia de menores de 30 años, en un país gran productor vitícola, aprendiera a degustar un vino Torrontés, un Cabernet Sauvignon, un Malbec y un Syrah. 
El profesor César Moreno habló de las virtudes del vino para desarrollar culturas, para compartir, para seducir y para acompañar comidas. Incluyó la idea de “entender” el vino. 

A su vez, preguntó al auditorio si habían asistido antes a una degustación. Pocos lo habían hecho. En ese momento pensé: “Qué buena ocasión para esta primera vez en Rosario Gastronómica 2013




La clase siguió enamorando a la joven audiencia. 
Antes de beber el primer sorbo el profesor César Moreno les proponía predisponerse a disfrutar del vino, como para participar de una ceremonia. Recuerdo que remarcó que las aguas dividen y que el vino une a la gente. Les habló de la importancia de la temperatura de la bebida y de tener a mano una frappera. 
También les sugirió poner en juego la capacidad lúdica de cada uno y a todos los sentidos a la hora de probar un vino, los sentidos que les permitirán conocer la historia del vino y les pidió que no se censuren, nada de “yo soy tomador de tinto”… “yo lo soy de blanco”. 
A estas alturas, los chicos lo escuchaban absortos.




El servicio cordial llenó las copas de los jóvenes participantes para prepararse para el gran momento. Las copas en sí fueron también un tema de conversación. 
Concluí que no es lo mismo probar un vino así como así que hacerlo bajo la guía de un experto. 
A continuación llegó la hora de inspeccionarlo, de “abrirlo”, de descubrir los colores y el brillo, de percibir su aroma, de probarlo en un primer pequeño sorbo, paladearlo, y momentos después repetir la experiencia. César Moreno los indagaba con amabilidad: “Qué sienten? Notan alguna diferencia?” Y los tranquilizaba “Hay quienes perciben mejor un aroma que otro” 
El profesor les daba los tips para que cada paso tuviera la relevancia que merecía. 
Yo me sentía afortunada de ser testigo de tantos hallazgos.




Mientras los chicos degustaban, escuchaban hablar del cuerpo del vino, de su calidad, de bodegas, de cepas, de maridaje, de vinos de corte, de añejamiento y de varietales. 
Surgieron preguntas sobre la industria del vino en Argentina, sobre las distintas regiones, y pensé: “estoy ante futuros emprendedores” 
Y de pronto se instaló otro tema de conversación: el corcho. Hablaban del tradicional, del sintético, o de la tapa a rosca. Influye en la calidad del vino a la hora de elegirlo? Afortunadamente, no. Sin embargo César Moreno disparó “El rito de sacar un corcho es irreemplazable!” Cómo no coincidir con él. 
También los noté muy preocupados por otro tema: qué pasa cuando el corcho se rompe o se desgrana? Pensé “A mí también me ha pasado!” Acto seguido, tomé nota de los consejos.




La introducción al mundo del vino en el marco de Rosario Gastronómica 2013 me permitió observar a un grupo grande de jóvenes rosarinos husmear el vino en sus copas, probarlo en pequeños sorbos, buscar las diferencias entre dos tintos después de haberlos degustado, levantar sus copas descubriendo al contraluz o sobre una hoja de papel los colores y los reflejos de la sagrada bebida
Sí, sagrada. Acaso en al antigüedad no existía un dios que la patrocinaba?




Hubo consejos importantes, como el de anotar el nombre del vino que nos ha gustado, el del que realzó el sabor de una comida, del que disfrutamos con amigos. El profesor les propuso tomar nota ya que la opinión personal cuenta tanto como la del experto a la hora de elegir un buen vino. Qué buen consejo para la gente joven. 
Y a la hora de las preguntas surgieron muchas y muy interesantes sobre graduación alcohólica, varietales y maridaje. Me encantó que en este punto se hablara del consumo responsable para disfrutar de la ceremonia del buen beber.



Al final me sentí muy agradecida por la invitación de la Secretaría de Turismo de la ciudad de Rosario.
En Rosario Gastronómica 2013 aprendí mucho del profesor Moreno y de ese puñado de jóvenes con tantas inquietudes sobre una actividad cultural tan cara a nuestro país.
Me quedo con una idea. Existe una vida sin vino, pero es horrible!.
Chin chin!
A vuestra salud amigos!

P.S. El viernes ceno en el tradicional Sunderland Bar y el sábado visito la "Muestra de vajilla para infusiones" en el Museo de Arte Decorativo Firma y Odilo Estevez

Mis coordenadas:
Rosario Gastronómica 2013
Plaza Real Suite Hotel
Santa Fe 1632
Rosario, Argentina

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