20 de julio de 2016

En el corazón de Berlin: el Holocaust-Mahnmal, el memorial del Holocausto



Conocen Berlín?
Es uno de los lugares que más me ha interesado por la riqueza de su historia reciente. En algún sentido, es como una ciudad todavía en reconstrucción.
Como mi hija la había visitado hace un par de años, me aconsejó que hiciera las visitas guiadas de la ciudad. Es un recorrido agradable, ameno, y que está fácilmente al alcance de todos.
Uno debe llegar cerca de la Puerta de Brandenburgo, más precisamente al café Starbucks. Ahí está el punto de reunión y de partida para los tours. Por lo general, se hacen caminando o con sólo un traslado por transporte público.
Fue asía que, durante mi primer día en Berlín, hice un interesante primer vistazo de la ciudad. 
En el distrito que se conoce como Mitte, muy próximo al Reichstag, al Tiergarten y a la puerta, descubrimos juntos el memorial consagrado a los judíos que murieron en Europa.



El monumento es impactante. 
El memorial del Holocausto es un gran terreno ubicado en el corazón de Berlín. Son casi 20.000 metros cuadrados cubiertos de lápidas grises distribuidas en una suerte de laberinto. 
El guía nos cuenta sobre las controversias que despertó la instalación del monumento. Una de las más importantes fue sobre su denominación. Era un memorial dedicado solamente a los judíos asesinados durante la Segunda Guerra? O había otras víctimas de genocidio o de guerras que lo merecían de igual manera? En realidad, considero que todas estas cuestiones son un planteo lógico cuando se rinde homenaje a los caídos en las guerras. Hay muchos tipos de víctimas, todas son importantes.


Obra del arquitecto Peter Eisenman, el Holocaust-Mahnmal parece lograr su objetivo. El monumento lleva su mensaje. Lo puedo asegurar.
El día era agradable, pero a medida que el grupo se acercaba, era posible sentir el dolor y una especie de soledad al mismo tiempo. Uno se arriesga a perderse entre esas piedras desnudas y ubicadas en diferentes planos. 
Se trata de una construcción única en su tipo, espaciosa pero opresiva, muy bien hecha en mi opinión. Es un lugar hermoso y doloroso.


Otros datos interesantes. 
Aunque en Berlín no faltan las piezas de arte callejero, las piedras del memorial fueron recubiertas de una sustancia anti graffs para disuadir los deseos de esos artistas. 
Además, en el subsuelo encontrarán un centro de información sobre las víctimas del Holocausto y sobre los campos de concentración instalados por el nazismo, que se puede visitar gratuitamente.


Berlín es como un desafío permanente a nuestra memoria. Ya les he hablado de algunas de esas visitas indispensables y del Memorial del Muro
Y aquí, en el Memorial del Holocausto, lo encontrarán justo en el centro de la ciudad, todo el día, toda la noche, no se lo pueden perder. Sin dudas van a encontrarse con este monumento doloroso. 


Lo van a atravesar sin dudas. 
No lo van a saltear.
Pero hay que hacerlo.

Mis coordenadas : 
Holocaust-Mahnmal 
Memorial del Holocausto
Cora-Berliner-Straße 1 
10117 Berlín
Alemania


Copyright©2016 “Blog de Elisa N, viajes, fotos y lifestyle” by Elisa Nievas

23 de febrero de 2016

36 horas en Montréal



36 horas, un día y medio en Montréal
Entiendo mis amigos, tal vez sea muy poco tiempo, incluso insuficiente para apreciar la belleza, los paisajes, las cualidades y atracciones de esta gran ciudad canadiense. 
Sin embargo, se sólo disponen de estas horas para dedicarle a la ciudad que acerca Francia y América, deben poner vuestro mayor esfuerzo para aprovecharla al máximo y hacer de esa estadía la más agradable. 
Por eso el secreto es muy simple: organizarse. 
Si estamos de acuerdo - no me gustan para nada los programas del tipo "haga-30-cosas-en-una-sola-jornada" - les agradará tomarse vuestro tiempo para saborear tranquilamente las high-lights de la ciudad. 
En ese punto siempre me digo "Debo dejar algo para la próxima vez, verdad?"





Entonces, me lanzo.
Tengo como una corazonada y les presento mis lugares favoritos para estas 36 horas inolvidables en Montréal.

En primer término les aconsejo visitar el Mont-Royal y su parque. Son ineludibles.
Ubicado sobre la colina que da su nombre a la ciudad, ese parque maravilloso es la obra del famoso paisajista F. Law Olmstead. Tranquilo, rodeado de naturaleza y atmósfera única, es uno de mis lugares preferidos en Montréal. Se puede usar el transporte público para llegar arriba, al bonito Chalet du Mont-Royal y al mirador. La vista es encantadora, la de la gran ciudad a vuestros pies. 





Ya que se encuentran por la zona, y hablando de distritos, den un paseo por el Plateau Mont Royal, emplazado justo a los pies de la colina. Es como el centro neurálgico de la cultura de Montréal, un barrio animado por una mezcla de tendencias. 
Lugar elegido para las compras, para los almuerzos o cenas en las terrazas de los restaurants o simplemente para "flâner", como dicen los franceses. 
Qué lindo paisaje! Fíjense en las escaleras exteriores coloridas de las casitas. 
El distrito respira el multiculturalismo, una de las características más salientes de la ciudad.
Den un paseo por el famoso Parc de la Fontaine, un jardín público magnífico, lleno de verde, cuya fuente en el lago, la que le da el nombre, es la reina indiscutible. 
Después están las efervescentes Rue Saint-Denis, célebre por los cafecitos y las boutiques de moda y el Boulevard Saint-Laurent, lugar de encuentro para las comunidades de habla inglesa y francesa. 
También me encanta su arquitectura tan auténtica y las pinturas murales.





Más tarde sigan el paseo por el centro, "le centre-ville", llegando a la Place d´Armes. Aquí destaco la exquisita Basilique Notre-Dame de Montréal, ella sola vale la visita. Es una obra maestra de la arquitectura néogótica, es imponente, tanto en el exterior como en el interior. Sus vitraux y las esculturas son una maravilla. 
Rodean la basílica muchos edificios importantes que representan la historia de Montréal, aún en esas esculturas simpáticas, la de la mujer y la del hombre que se dan la espalda, ambos con sus perros, y que hablan de dos culturas que, en un principio, no se ponían de acuerdo por así decirlo. 
En el centro, la estatua del señor de Maisonneuve, el fundador de Montréal, se erige, orgullosa.





Continúen la visita en el barrio histórico
Situado entre el río y la montaña, el centre-ville y el barrio del Viejo Montréal son lugares llenos de historia, de animación y de actividades. Parece que todo ocurre en sus calles adoquinadas, flanqueadas de edificios de estilo victoriano. Por aquí y por allá hay restaurants, ateliers, cafés y artistas callejeros. 
El otrora viejo mercado es la actual Place Jacques-Quartier, un espacio inclinado que llega hasta el Vieux-Port. En lo alto de la explanada se levanta el edificio del ayuntamiento, el Hôtel de Ville. Detrás del mismo se ubica el Champ-de-Mars que ofrece un panorama impecable sobre el otro lado del centro. 
Rodeada de hermosos inmuebles, entre ellos el mercado de Bonsecours, descubran el otro eje del distrito: la rue Saint-Paul, tan alegre como la plaza.
Un paseo que es un verdadero placer.





Como está a solo algunos pasos, como no llegar hasta el Vieux-Port sobre el río Saint-Laurent. El puerto es la sede de numerosos eventos y festivales. Se puede recorrer a pie o en bicicleta. La vista es increíble.
Lleguen hasta la pequeña Plage de l´Horloge y eleven la vista hacia la Tour de l´Horloge. Bonitos, verdad?
Enfrente, cruzando el río, se encuentra el Parc Jean-Drapeau.




La noche los debería encontrar en el corazón cultural de Montréal: en el Quartier des Spectacles. El distrito propone un conjunto incomparable de actividades culturales y de entretenimiento. Se dan cita allí las más variadas expresiones del arte, del cine, el teatro y  conciertos durante todo el año. 
Esta vez tuve la ocasión de presenciar el Festival International de Jazz. Había alrededor de 150 conciertos en salas para todos los amantes del género. Ni hablar de los espectáculos propuestos al público en las calles, una verdadera celebración del amor por la música.



Antes de terminar el primer día o al comienzo de la segunda (según sean vuestros tiempos de marcha) no se pierdan una pequeña visita a lo largo de la famosa rue Sainte-Catherine.
Si bien es una calle llena de comercios interesantes, que atraviesa muchos barrios de Montréal, les aseguro que tanto su fisonomía como su atmósfera cambian constantemente.
Pueden disfrutar allí mismo de una cena o del desayuno. Les va a encantar!





a
Después de un sueño reparador, yo les aconsejaría retomar el impulso para hacer dos últimas y bonitas visitas. 
Lo más temprano posible, podrían dar un paseo por el Parc Jean-Drapeau, accesible vía métro. Es un parque hermoso, ubicado sobre dos islas, lleno de atracciones, actividades y vistas panorámicas. Es más: cuenta con pistas o ciclovías que facilitan el traslado y siempre se abren sobre la costa donde van a encontrar la mejor vista del río y del centre-ville. Se trata del mejor vistazo de la ciudad, sobre todo si se dispone de sólo 36 horas para conocerla. Un plus: a cada paso se levantan esculturas y obras de arte tales como las de Alexander Calder
Y cómo no sorprenderse delante de la Biosphère gigante, el emblema de la ciudad?
Tal vez durante la caminata descubran Habitat 67 en el extremo de la península artificial. Es ese inmueble residencial tan pintoresco y de vanguardia, construido allá por la exposición internacional.




Al final, terminen la estadía en el mercado Jean-Talon en donde pueden almorzar antes de partir. Se los recomiendo porque es imponente. Allí descubrí la gracia de los aromas que vienen de los 4 puntos cardinales. Colores, sabores, variedades, un todo de gastronomía reunido en un sólo lugar. Un placer para los sentidos, sobre todo si se es amante de la gastronomía. 
Situado en el quartier popularmente conocido como "Petite Italie", muy próximo a la Place de Dante, este gran mercado es un realidad uno de los mercados públicos más antiguos de Montréal.
Imperdible, aún en una corta visita de la ciudad.




Entonces, vamos! No teman a la fatiga!
Disfruten bien de estas 36 horas en Montréal.
Tal vez no sea suficiente para apreciar todos los encantos de la ciudad más francesa de América.
La frase mágica es "Il y aura bien d´autres!"

Ahora los invito a leer mi artículo sobre Toronto.
Viajé en 2015 

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails